POEMA "MOMENTO SUPREMO”
De Luis Abelardo Núñez
¿Quién es aquel que en el corcel brioso
sobre la inmensa multitud descuella?
¿Quién es aquel que en el tropel
vistoso de espléndidos guerreros
de ricos y brillantes caballeros,
marcha en silencio altivo y majestuoso?
A su paso las músicas marciales
rompen en himnos bélicos: sus armas.
en dos cintas de vívidos fulgores,
le presentan las huestes inmortales
que bordean su camino.
En nube espesa, de laurel y flores
rica alfombra ante el héroe,
de sus balcones, la ciudad derrama.
Cual vasto humano monte,
corre tras él el pueblo,
y, en grito que conmueve el horizonte,
ebrio de gozo, sin cesar le aclama.
Vedle entrar, vedle entrar
en la ancha plaza donde apiñada,
inquieta muchedumbre,
bulle del sol a la
ardorosa lumbre.
Al pie de la alta estrada
ha abandonado su corcel;
tranquilo y con lenta pisada
traspasa la tendida gradería
y al fin, sobre la escena,
del héroe se dibuja
la figura inmortal,
grave y serena,
¿Quién es? Es San Martín;
grande entre grandes
lo nombra ya la Historia:
es el glorioso ¡Anibal de los Andes! …
Su mano diestra posa sobre el libro
Que de Dios guarda la palabra escrita
Su brazo izquierdo ostenta la Bandera bendita
Lávaro que bordaron nuestras madres
Y que lleva en sus pliegues el sol de nuestros padres.
Va a hablar el héroe,
¡pueblo de rodillas!
el gigante glorioso
ha doblado la suya,
las guerreras músicas han cesado
los corceles detienen su carrera
No se oye el ruido de
ligera pisada.
Ni un rumor
Ni un murmullo
hay en ese abismo de pueblo,
reina en él la
ansiedad
sin voz ni aliento.
El héroe ha alzado el rostro
su actitud es sublime
cual si hablara con
el juez de los pueblos cara a cara
“Desde hoy el Perú es libre “,
dice con grave pausa,
“libre e independiente,
por la augusta voluntad de los pueblos
por la justicia de su causa que Dios defiende”
Y ondeando la bandera que en alto sostenía su brazo
omnipotente
Sintió que de ella descendía el pueblo
Como una bendición para su frente.
¡Viva la Patria!
¡Viva la libertad!
¡Viva la Independencia del Perú!